Ubicada en la Zona de Torrecillas, se erige hoy nuestra Bodega Boutique como una apuesta al desarrollo vitivinícola de la región. Equipada con la más alta tecnología y cuidando y acompañada por una infraestructura correctamente diseñada para la producción.

Nuestra casa además, se convierte en un interesante destino a visitar, respetando en la decoración y arquitectura muestras de la cultura y la armonía de nuestra historia familiar.

Magnus cuenta con plantaciones propias en distintas zonas las cuales aportan cualidades muy bien definidas dependiendo de la tierra.

Nuestras primeras vides fueron plantadas en el Valle de Concepción a 25 km de Tarija, zona bendecida por Dios para producir uvas, bañadas por las aguas del Río Camacho en suelos francos.

En otra zona Santa Ana, lugar donde se encuentran de los más grandes viñedos de Tarija, está nuestra nueva proyección vitivinícola, donde nacen las plantas a orillas del Río Santa Ana en suelos totalmente arenosos.

Y también, rodeando nuestra bodega de Torrecillas, contamos con plantaciones que crecen en suelos pedregosos, los cuales dan otra estructura tánica a la producción.

Todo el valle central de Tarija la zona cuenta con un microclima maravilloso más de 300 días soleados a una altitud de 1860 msnm que dan una radiación magnífica y una amplitud térmica que va desde las 12 a los 33 º dando frutos de características excepcionales.

Según especialistas el principal beneficio que aporta la altura lo constituye el frío de la noche, que incrementa notablemente la acidez. Mediciones en distintos lugares en los que se practica la vitivinicultura de altura, se ha podido establecer que la diferencia de temperatura entre el día y la noche puede varia hasta 20 grados. Así la maduración, retardada gracias al frío nocturno, desarrolla su potencial en forma lenta y progresiva, elevando la acumulación de aromas y sabores en la uva.

Durante el día, por la cercanía del sol, la radiación (rayos UVA) es mayor, lo que ayuda a realizar mejor la fotosíntesis y a aumentar la coloración de los granos de uva. Además, con temperaturas diurnas que oscilan entre los 25 y 31º C no hay problema para alcanzar un grado alcohólico adecuado.

El resultado son vinos que tienen “mucho de todo”: color, acidez, alcohol, aromas, sabor… en resumen… magníficos vinos.